Mentalidad Pueblerina

Campesina no me atrevo a llamarme (por respeto a los verdaderos). Tampococitadina: la ciudad es un ladrón con cuchillo que me deja acezante. Yo soy pueblerina.Vengo, como Piero, desde el barrio chico, de mi calle angosta, de casas apiñadas en torno auna iglesia, una escuela, una estación de policía, un cementerio. Aquel caserío que—parado sin […]
Lluvia

Hace horas que caminamos. Estamos verdaderamente agotados; las piernas ya no nos responden, incluso alguno ha tropezado varias veces al intentar elevar el ritmo, de caminata apurada a trote suave. Lo peor es la humedad, la sensación viscosa de permanecer constantemente mojados, sabiendo que no nos secaremos pronto. Nunca antes me había sentido tan mojada, tan húmeda. La humedad se mete en el cuerpo y es muy difícil sacarla, se queda allí agarrada.
Prohibido fumar en lugares cerrados

Norberto puso el pulgar en el encendedor e hizo toda la fuerza del mundo. La chispa
apareció, firme y candente. El tabaco había sido prensado en una fábrica perdida de
Brasil, su silueta era elegante, blanquecina. La saliva del fumador se esparcía por la
punta contraria, cerrada. Todo era aspiración y espera. Primer acercamiento, primera
inhalación, nada. Segundo acercamiento, calor, segunda inhalación, nada. Tercer
acercamiento, quemadura de ínfimo grado en el dedo, tercera inhalación, nada.